La lactancia,
una etapa fundamental
para tu bebé.

¿Hasta cuándo darle el pecho?


Las Sociedades Científicas pediátricas y los Comités de Nutrición aconsejan que la mejor manera de alimentar al bebé es con leche materna durante los primeros 6 meses, entre ellas la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La lactancia materna es importante ya que aporta al bebé un alimento sin igual desde el punto de vista nutritivo pero además protege al bebé de posibles infecciones a través de las inmunoglobulinas, anticuerpos y proteínas de carácter defensivo como la lactoferrina que contiene la leche humana. Con la introducción de otros alimentos diferentes a la leche como las papillas de frutas, cereales, pollo, ternera, pescado, etc, cada vez se hace más difícil mantener la lactancia materna, dado que para un correcto mantenimiento de la misma debe haber una estimulación del pezón a través de la succión del bebé.

Ello tiene especial importancia durante las primeras semanas por la presencia del calostro o leche inicial tras el parto y durante los primeros días.

El calostro es un líquido amarillento que el pecho materno segrega después del parto. Se caracteriza por ser rico en proteínas (muchas de estas proteínas con carácter defensivo) y escaso en lactosa con gran cantidad de sales minerales, vitaminas y gran cantidad de anticuerpos e inmunoglobulinas. A los pocos días este líquido se va enriqueciendo con grasa y lactosa y disminuye la cantidad de proteínas hasta convertirse en la leche madura a partir de las 2-3 semanas.

 

La forma del pezón influye en la succión del bebé, en ocasiones el pezón (uno o ambos) son umbilicados, otras veces son pequeños y poco salientes y otras veces presentan pequeñas anomalías que dificultan la succión. Ello facilita que el bebé se encuentre más cómodo mamando en un lado más que en el otro mostrando rápidamente sus preferencias.

En el caso de ser uno de los pezones más pequeño y poco saliente a medida que el niño vaya succionando se formaran pezones más aptos para la succión y podrá mamar de ambos. En caso de tratarse de un pezón umbilicado a veces no lo conseguirá a pesar de los intentos.

Pueden solucionarse estos pequeños contratiempos con una tetina – pezón de silicona de venta en farmacias y tiendas especializadas de objetos para bebés. Una solución más incómoda pero que permitirá continuar con la lactancia materna durante los primeros meses es el uso de un sacaleches para obtener la leche del lado que rechaza el niño y ofrecérsela en biberón recién extraída.

Consejo Damira

Recuerda que la mejor manera de alimentar al bebé es con leche materna. Ello conlleva ventajas nutricionales, inmunológicas, alergológicas e incluso económicas. La leche materna es la de mejor calidad y más adecuada para nuestro bebé, está en el mejor envase, es la más estéril y además siempre disponible.

¿Leche materna en el biberón?


La mejor manera de alimentar a los bebés durante los primeros meses es a través de la leche de la propia madre, pues conlleva, no sólo beneficios a nivel nutricional e inmunológicos, también afectivos. Por otra parte al introducir nuevos parámetros como la posibilidad de darle la leche materna extraída con un sacaleches hace que nos planteemos las ventajas y los inconvenientes de esta práctica.

Tras el parto debe iniciarse lo antes posible la lactancia de manera clásica dándole el pecho al bebé cada 2-3 horas y a medida que pasen las semanas, viendo la evolución nutricional del niño pensar en la introducción de nuevos parámetros en la técnica de la lactancia materna.

 

La leche materna extraída conserva las mismas propiedades nutritivas e inmunológicas pero hay que poner especial atención a su manipulación (extracción, almacenaje, conservación). Los bancos de leche trabajan en condiciones de esterilidad total. Si decides darle alguna toma extraída te aconsejamos que la guardes en la nevera 4-6 horas máximo y en condiciones higiénicas extremas.

 

Alternar leche con alimentos sólidos


La lactancia materna es importante durante los primeros 6 meses, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues aporta al bebé un alimento sin igual desde el punto de vista nutritivo y además protege al bebé de posibles infecciones a través de los Inmunoglobulinas, anticuerpos y proteínas de carácter defensivo como la lactoferrina que contiene la leche humana. Con la introducción de otros alimentos diferentes a la leche como las papillas de frutas, cereales, pollo, ternera, pescado, etc. Cada vez se hace más difícil mantener la lactancia materna, dado que para un correcto mantenimiento de la misma debe haber una estimulación del pezón a través de la succión del bebé.
  • Hasta los 6 meses el bebé puede tomar exclusivamente leche materna pero a partir de esta edad deben introducirse en la dieta otras proteínas distintas de las aportadas por la leche.
  • Aunque no hay una norma concreta, la introducción de alimentos sólidos se suele iniciar con una papilla de frutas o cereales (6 meses) para la merienda y se suele continuar con la introducción de la papilla de verduras, primero con pollo (6-7 meses), y luego con ternera (7-8 meses) y pescado (8-9 meses). Por último se introduce el huevo (9-10 meses), primero en forma de yema y luego se introduce la clara.
  • En cuanto a las cantidades, se suele empezar con 40-50 gramos de carne o pescado para aumentar hasta los 80-100 gramos por papilla complementadas con verduras (patata, zanahoria, judías verdes y cebolla) hasta un volumen total de papilla de unos 240 gramos.
  • Si decides darle alguna toma extraída con un sacaleches te aconsejamos que la guardes en nevera (unas 4-6 horas como máximo) y con unas condiciones higiénicas extremas.

La lactancia,
una etapa fundamental
para tu bebé.

¿Hasta cuándo darle el pecho?


Las Sociedades Científicas pediátricas y los Comités de Nutrición aconsejan que la mejor manera de alimentar al bebé es con leche materna durante los primeros 6 meses, entre ellas la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La lactancia materna es importante ya que aporta al bebé un alimento sin igual desde el punto de vista nutritivo pero además protege al bebé de posibles infecciones a través de las inmunoglobulinas, anticuerpos y proteínas de carácter defensivo como la lactoferrina que contiene la leche humana. Con la introducción de otros alimentos diferentes a la leche como las papillas de frutas, cereales, pollo, ternera, pescado, etc, cada vez se hace más difícil mantener la lactancia materna, dado que para un correcto mantenimiento de la misma debe haber una estimulación del pezón a través de la succión del bebé.

Ello tiene especial importancia durante las primeras semanas por la presencia del calostro o leche inicial tras el parto y durante los primeros días.

El calostro es un líquido amarillento que el pecho materno segrega después del parto. Se caracteriza por ser rico en proteínas (muchas de estas proteínas con carácter defensivo) y escaso en lactosa con gran cantidad de sales minerales, vitaminas y gran cantidad de anticuerpos e inmunoglobulinas. A los pocos días este líquido se va enriqueciendo con grasa y lactosa y disminuye la cantidad de proteínas hasta convertirse en la leche madura a partir de las 2-3 semanas.

La forma del pezón influye en la succión del bebé, en ocasiones el pezón (uno o ambos) son umbilicados, otras veces son pequeños y poco salientes y otras veces presentan pequeñas anomalías que dificultan la succión. Ello facilita que el bebé se encuentre más cómodo mamando en un lado más que en el otro mostrando rápidamente sus preferencias.

En el caso de ser uno de los pezones más pequeño y poco saliente a medida que el niño vaya succionando se formaran pezones más aptos para la succión y podrá mamar de ambos. En caso de tratarse de un pezón umbilicado a veces no lo conseguirá a pesar de los intentos.

Pueden solucionarse estos pequeños contratiempos con una tetina – pezón de silicona de venta en farmacias y tiendas especializadas de objetos para bebés. Una solución más incómoda pero que permitirá continuar con la lactancia materna durante los primeros meses es el uso de un sacaleches para obtener la leche del lado que rechaza el niño y ofrecérsela en biberón recién extraída.

Consejo Damira

Recuerda que la mejor manera de alimentar al bebé es con leche materna. Ello conlleva ventajas nutricionales, inmunológicas, alergológicas e incluso económicas. La leche materna es la de mejor calidad y más adecuada para nuestro bebé, está en el mejor envase, es la más estéril y además siempre disponible.

¿Leche materna en el biberón?


La mejor manera de alimentar a los bebés durante los primeros meses es a través de la leche de la propia madre, pues conlleva, no sólo beneficios a nivel nutricional e inmunológicos, también afectivos. Por otra parte al introducir nuevos parámetros como la posibilidad de darle la leche materna extraída con un sacaleches hace que nos planteemos las ventajas y los inconvenientes de esta práctica.

Tras el parto debe iniciarse lo antes posible la lactancia de manera clásica dándole el pecho al bebé cada 2-3 horas y a medida que pasen las semanas, viendo la evolución nutricional del niño pensar en la introducción de nuevos parámetros en la técnica de la lactancia materna.

La leche materna extraída conserva las mismas propiedades nutritivas e inmunológicas pero hay que poner especial atención a su manipulación (extracción, almacenaje, conservación). Los bancos de leche trabajan en condiciones de esterilidad total. Si decides darle alguna toma extraída te aconsejamos que la guardes en la nevera 4-6 horas máximo y en condiciones higiénicas extremas.

Alternar leche con alimentos sólidos


La lactancia materna es importante durante los primeros 6 meses, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues aporta al bebé un alimento sin igual desde el punto de vista nutritivo y además protege al bebé de posibles infecciones a través de los Inmunoglobulinas, anticuerpos y proteínas de carácter defensivo como la lactoferrina que contiene la leche humana. Con la introducción de otros alimentos diferentes a la leche como las papillas de frutas, cereales, pollo, ternera, pescado, etc. Cada vez se hace más difícil mantener la lactancia materna, dado que para un correcto mantenimiento de la misma debe haber una estimulación del pezón a través de la succión del bebé.

  • Hasta los 6 meses el bebé puede tomar exclusivamente leche materna pero a partir de esta edad deben introducirse en la dieta otras proteínas distintas de las aportadas por la leche.
  • Aunque no hay una norma concreta, la introducción de alimentos sólidos se suele iniciar con una papilla de frutas o cereales (6 meses) para la merienda y se suele continuar con la introducción de la papilla de verduras, primero con pollo (6-7 meses), y luego con ternera (7-8 meses) y pescado (8-9 meses). Por último se introduce el huevo (9-10 meses), primero en forma de yema y luego se introduce la clara.
  • En cuanto a las cantidades, se suele empezar con 40-50 gramos de carne o pescado para aumentar hasta los 80-100 gramos por papilla complementadas con verduras (patata, zanahoria, judías verdes y cebolla) hasta un volumen total de papilla de unos 240 gramos.
  • Si decides darle alguna toma extraída con un sacaleches te aconsejamos que la guardes en nevera (unas 4-6 horas como máximo) y con unas condiciones higiénicas extremas.